viernes, 28 de febrero de 2020

ESTUDIO DEL EVANGELIO DE JUAN EN COMUNIDAD


Hace ya más de tres meses, en nuestra Iglesia de El Buen Pastor de Sabiñanigo, iniciamos un ciclo de estudio Bíblico sobre el Evangelio de Juan. Para ello utilizamos el libro de Justo L. González “Tres meses en la escuela de Juan”. Siguiendo su esquema, el magnífico Teólogo cubano, nos acompañó en el camino del conocimiento del Evangelio de este apóstol. Mediante unas lecturas diarias se invitaba a reflexionar sobre los temas tratados, teniendo la posibilidad de poder anotar estos pensamientos para así después compartirlos en nuestras reuniones de los viernes.

Es curioso como, a raíz de esta gratificante iniciativa, surgió la idea de crear un grupo de WhatsApp. Un grupo para que, todas aquellas personas de la Iglesia y amigos de ella que estuviesen fuera de Sabiñanigo, pudieran tener la oportunidad de estar interconectados con los demás miembros. Se creó así un magnífico espacio de intercambio de pensamientos y reflexiones, un espacio realmente enriquecedor.

Pasado este periodo podemos decir que ha resultado un tiempo altamente gratificante y edificador.  Tan buena ha sido la experiencia que, dentro de muy poquito, comenzaremos el estudio del Libro de Hechos siguiendo de nuevo otro trabajo de Justo L. González esta vez: “Tres meses en la escuela del Espíritu”.

Damos gracias al Señor por ofrecernos estos cálidos momentos, disfrutados en comunidad. Un abrazo, amigos del camino.

José A. Flores (Huesca)

miércoles, 22 de enero de 2020

ESPERANZA EN UN MUNDO DE NÁUFRAGOS

El día 16 de Enero, en la Casa de Cultura Antonio Durán Gudiol de Sabiñanigo, pudimos disfrutar
de la visita del pastor y profesor de Teología Ignacio Simal Camps. Este evento, como ya es
costumbre en esta ciudad, estuvo organizado por el Equipo Ecuménico Sabiñanigo, recibiendo la
colaboración estrecha del Excmo. Ayuntamiento de esta ciudad.

Si nos acercamos a la vida de Ignacio Simal vemos como su formación teológica comenzó con una
licenciatura en Sagrada Escritura en la Facultad de Teología de Deusto, completándola después en
Ibste (Barcelona) y en Seteca (Guatemala). Simal ha ocupado diferentes cargos dentro de la iglesia
evangélica, es fundador de la revista digital Lupa Protestante y pastor de la IEE.

La presentación de este evento estuvo a cargo de Daniel Vergara Muñoz, pastor de nuestra Iglesia y
miembro del Equipo Ecuménico Sabiñanigo, el cual acompañó a Ignacio en la mesa durante la
conferencia. Ignacio nos alentó a reavivar una esperanza que hoy parece ser difícil de conservar;
una esperanza que se hace complicado mantener cuando los acontecimientos de nuestro alrededor
son contrarios a la vida, distantes a la idea de un mundo solidario. Lo cierto es que, a través del
viaje que nos dibujó Ignacio, entendimos que el cristiano tiene mucho que ofrecer a este
reavivamiento esperanzador. Una esperanza relacionada directamente con la acción, acción
alimentada por la enseñanza de Jesús, como motor principal para extender este aire vivificador.
La conferencia dio paso a un agradable diálogo entre los asistentes y el conferenciante. Como
despedida hizo uso de la palabra la alcaldesa de nuestra ciudad: Berta Fernández Pueyo, la cual
entregó un detalle al Teólogo afincado en Barcelona.
José Flores

lunes, 1 de julio de 2019

Yo y mi prójimo


En Mt 5,21-22 aparecen una serie de instrucciones de Jesús hacia los hombres, las cuales suponen un cambio radical en cuanto a la manera de obrar que se estaba adoptando en los tiempos del Nazareno. Vemos también como en la parábola del hijo pródigo se nos da a entender que, en definitiva, quien desea ser partícipe de la casa del Padre tiene que respetar a los demás. En este sentido, cabe destacar, que el disfrute del Reino lleva consigo un respeto total entre personas. Este respeto está basado en los lazos comunitarios con aquellos que acompañan nuestro camino y nuestras andanzas. Ante el recuerdo de la Ley, Jesús añade una explicación misericordiosa, la cual complementará dicha norma. Entendemos pues que, el apartarse de las relaciones interpersonales fraternas con nuestro prójimo, vecino o hermano supondrá también un quebranto de la ética judía (aquí tendría mucho peso la parábola del buen samaritano, aquel que sigue lo que le dicta su corazón sin temor a cometer un acto impuro). Es este rechazo o alejamiento para con el “otro” el que nos señala Jesús; animándonos a esforzarse por no adoptarlo en nuestros actos corrientes y diarios. Es posible que Jesús estuviese protestando ante la forma de observar la antigua Ley, denunciando así que se había llegado a un punto donde la humanidad no era lo principal; humanidad tan necesaria para nuestras relaciones interpersonales (en Mt 5,20 podemos ver como Jesús acusa a los maestros y fariseos de una forma muy directa).

    El teólogo alemán Dietrich Bonhoeffer poseía un lema el cual puede explicar muy bien esta relación con el prójimo. Este lema era el siguiente: “entre mi prójimo y yo está Cristo”. Para él este era el fundamento de su idea de comunidad, sobre todo porque representaba de qué manera el prójimo desea ser amado (tal y como es en su interior). Sabemos que entre nosotros, en nuestras relaciones, siempre aparecen diferencias empujadas por nuestro egoísmo. Es en este momento donde tendremos que hacer uso de nuestro amor espiritual, del amor fraterno cristiano, ofrecido por Dios como don. A raíz del fundamento de Bonhoeffer y, después de desarrollarlo en su obra “El precio de la gracia”, surgió un nuevo concepto el cual explica muy bien aquello que podría estar afectando a los judíos de la época de Jesús. Este nuevo concepto era la “gracia barata”. Este término señalaba la “devaluación” que sufría la “vida cristiana” (una vida que Jesús se había preocupado en resaltar entre sus contemporáneos y que después estuvo tan arraigada en la espiritualidad de las primeras comunidades). Debemos entender, tal como se apunta en el tema, que el ser discípulo de Jesús no es aquel que en su forma de actuar solamente está movido por un ejemplar cumplimiento de la Ley; sino que está movido por su corazón y es radicalmente capaz de representar la forma de actuar de Cristo ya que, al fin y al cabo, es Este quien se encuentra posicionado entre yo y mi prójimo. Un abrazo, amigos del camino. (Aportado por José Viladecans).

viernes, 7 de junio de 2019

Reflexiones sobre la oración.

La oración es para el cristiano una auténtica expresión de fe, donde hacemos un intento o deseo de acercarnos a Dios. Nuestro deseo es intentar aproximarnos al Señor como lo haríamos con un amigo íntimo, haciéndolo sin ninguna pretensión y de una forma sincera. En estos días, de ajetreo y rápida vivencia, hallar un momento para este “encuentro” es para muchos de nosotros difícil. En muchas ocasiones sólo aparece la voluntad, de unirse a Dios mediante la oración, cuando aparece una situación de pura necesidad o límite (casi rozando actitudes exigentes y superficiales). Sin lugar a dudas, este diálogo con la Divinidad, puede responder a cómo es nuestra relación con Él.

Según el evangelio, encontramos a Jesús como ejemplo de acercamiento al Padre mediante la oración. Es en este sentido donde vemos al Nazareno unirse al Salvador, de una forma más rutinaria durante la mañana (antes de amanecer) y por la noche. Pienso que estos dos momentos son claves  para poder ejercitar esta praxis. Ocasiones donde, de una forma muy personal, nos fundimos al Padre; instantes donde nuestro recogimiento y búsqueda de un diálogo íntimo pueden llevarnos al recogimiento con el Altísimo, de una manera más profunda. No podemos llegar a la misma comunión que Jesús practicó con el Señor, pero si que es una enseñanza que se nos ofrece en el Nuevo Testamento y debemos de tener bien presente.

Pero, ¿es esta la única forma de orar? Pues entiendo que no. Creo que, además de tener esta comunión íntima con Dios, tiene un gran peso la oración en comunidad. En nuestras liturgias o cultos, compartimos nuestra fe de una forma comunitaria, oramos juntos y nos hacemos partícipes del “corazón del otro”; nos hacemos “uno” en nuestro amor a Cristo y en nuestro amor al prójimo. Una oración que complementa a la que realizamos en la intimidad. El apóstol Pablo incluso pasaba gran parte de su tiempo en oración por otros creyentes, manteniéndose ocupado día y noche (1 Tes 3:10; 2 Tim 1:3).

Podríamos preguntarnos si esta oración es siempre una actividad programada, si es una actividad que siempre está sujeta a unos horarios determinados (antes del amanecer y en la noche) o en unos lugares fijos (liturgias o cultos). Entiendo que no. En muchas ocasiones y, hablo desde una visión más personal, nuestra mente parece evadirse buscando ese recogimiento (aunque solamente sea de una manera mental o “virtual”). Puede aparecer por un determinado recuerdo, por una lectura, por unas palabras escuchadas... pero siempre movido por nuestra profunda fe, por el amor a Dios y a nuestros hermanos.

Es en este sentido que podemos ver como la oración puede evolucionar a una actividad menos “formal”, a una actividad que puede ser más espontanea y que puede ser abrazada a lo largo de todo nuestro día. Considero que, aunque muchas personas entiendan la oración como un acercamiento a Dios la cual debe de ser muy “formal” (postura, circunstancia, lugar, tiempo, etc...) esta puede tomar un cariz menos protocolario, acercándola más a nuestra cotidianidad. Sería bueno poder llegar a comprender que la “oración” no es siempre demandar a Dios, sino que es en ella donde volvemos nuestra alma hacia Dios (Salmo 25:1). Estamos en ese momento con Él, aunque Él siempre esté con nosotros.

Cuando leemos a Dolores Aleixandre en “El Don que se recibe en lo escondido, la interioridad en la Biblia” nos hacemos eco de una serie de herramientas que pueden ser fundamentales para nuestra oración. Esta autora nos comenta la importancia que tiene el acercarse a Dios desde un punto “escondido” (basándose en Mt 6,5-6). Comprender ese habitáculo en la soledad, desde donde nos dirigimos al Señor, es comprender el cara a cara que tenemos por delante, comprender que vamos a iniciar un momento en que la hipocresía está condenada al fracaso ya que la acción y sabiduría de la Divinidad está por encima de toda manipulación (Jue 16,15). Es entonces donde brota del habitáculo un aire de integridad y sinceridad, el cual intentamos respetar como regla prima en nuestro acercamiento silencioso a Dios.

Por último sólo decir que nuestra oración evolucionará y madurará tanto en cuanto esta se vaya transformando en oración sincera, cuando nos aproximemos a mostrarnos tal como somos realmente delante de Dios; como escribe Dolores Aleixandre: cuando seamos capaces de vender “todas esas posesiones de parecer” (“El Don que se recibe en lo escondido”, p. 9). Un abrazo amigos del camino.
(Aportado por José Viladecans - Huesca)

miércoles, 27 de abril de 2016

Concurso de fotografía – Mayo de 2016

Iglesia de ‘El Buen Pastor’ 
(Iglesia Evangélica Metodista Unida)

C/ Serrablo 116 Sabiñánigo.

Concurso de fotografía – Mayo de 2016

Bases de concurso.

1 - Podrá participar cualquier persona, con independencia de su edad.


2 – Habrá una sola categoría de participación.

· “Mes de mayo, mes de la Primavera”

3 - Habrá tres premios (1º, 2º y 3º)

4 – Los trabajos deberán ser individuales, de creación propia, y con técnica basada en fotografía.

5 – Cada trabajo presentado debe tener las siguientes características:
· tetica:                   la Primavera
· tamaño:                     mínimo DinA5, y máximo DinA3
· presentación:             impreso sobre papel.

 6 – La presentación de los trabajos será:
· plazos de entrega:
- fecha inicial: 4 de mayo de 2016, a las 18:00 horas
- fecha final: 25 de mayo de 2016 a las 20:30 horas

· modos de entrega:
- presencialmente en C/ Serrablo nº 116 de Sabiñánigo
  [Horario: miércoles y viernes, de 19:30 a 20:30 h. y domingos, de 12:00 a 13:00 h]
- los trabajos irán firmados por el autor

7 – El jurado:
· lo conforman 3 miembros:
- Erika Aguerri (coordinadora)
- Daniel R. Poli
- Elisabeth Osses

· las resoluciones del jurado son inapelables.
· el jurado se reserva el derecho de declarar desierto cualquiera de los premios.
· la resolución de premios y dictamen lo realizarán el jurado el día 26 de mayo de 2016, y se anunciará durante la exposición que se abrirá en C/ Serrablo nº 116 de Sabiñánigo, entre las 10:00 y las 14:00 h del domingo 29 de mayo de 2016.
· la organización se reserva el derecho de ampliar el número de miembros del jurado, en función del volumen de trabajos presentados.

8 – Los premios:
· 1º, 2º y 3º: Diploma + libro de regalo.
· el jurado se reserva el derecho de considerar un trabajo presentado, como no pertinente para
ser aceptado a concurso ni expuesto.
· la propiedad intelectual del trabajo presentado será del autor/a. Los derechos de exposición serán de la Iglesia de ‘El Buen Pastor’ de Sabiñánigo.

9 – Ceremonia de entrega de premios:
· la entrega se realizará en C/ Serrablo nº 116 de Sabiñánigo el día 29 de mayo de 2016, a las 13:00 h.
· la entrada a la exposición será totalmente gratuita.

10 – Aceptación de las bases:
· el hecho de participar en este concurso presupone la aceptación de estas bases.
· cualquier circunstancia, alegación o apelación será resuelta por el mismo jurado.
· los autores ceden los derechos de exposición en favor de la Iglesia de ‘El Buen Pastor”.
Sabiñánigo a 30 de abril de 2015.


domingo, 31 de agosto de 2014

Ser creyentes públicos

Hace tiempo que nos tienen aleccionados con esto de que las religiones han causado muchos males a la humanidad, y que las guerras más brutales han sido causa de los fundamentalismos religiosos.

Pues bien, hoy en día el mundo es laico, ¡al menos sus gobernantes! De hecho, la sociedad posmoderna nos ha inculcado que era conveniente -en favor de la convivencia y de la tolerancia- que la religión, y en consecuencia y sobre todo el cristianismo, quedase relegada al ámbito privado y familiar. Es el precio de la democracia...

¿Y qué tenemos? En el siglo XX se han cometido los crímenes más inmensos contra las personas, sus vida y sus dignidades, superando y de lejos con el Holocausto de la Segunda Guerra Mundial al genocidio del siglo XVI en el Nuevo Mundo. En el Occidente actual, hace pocos años, quien entonces fuese el presidente Bush, nos dijo que Dios le había dicho de hacer la guerra santa, pero todos sabemos que era por el petróleo. Los gobernantes más tiranos del Oriente Medio contra los que se ha alzado el pueblo oprimido en la 'primavera árabe' no eran precisamente los más religiosos ni fundamentalista, pero sí los más ricos. Pero incluso antes del siglo XX, cuando se mataba en nombre de la religión, sería bueno que nos preguntásemos si eso no pasaba más bien a causa del oro y la plata, en el caso de la América colombina, o para mantener el dominio de Roma sobre los países de la Reforma que habían iniciado una escisión del imperio en la próspera Edad Media, o cuáles eran los motivos reales en tantos y tantos casos en la Historia.

¿Qué pienso al respecto? Que nos han querido hacer creer que las culpables eran las religiones cuando realmente han sido -como siempre- los intereses de los poderosos (como ya hace cuatro mil años que lo denuncia la Biblia), y que estos poderosos se han sacudido de encima el hecho de ser vigilados por la ética de un pueblo creyente. Ahora nos han quitado la autoridad de poder recriminar públicamente desde la ética cristiana que lo que los gobernantes hacen, no está bien. No está bien asesinar, perseguir, reprimir, ni controlar a la población; no está bien ahogarla económicamente, ni robarle sus frutos, ni apartarla del acceso a la salud o a la formación. No está bien especular, desahuciar, ser usurero, acumular riquezas...

Aunque es cierto (y así lo puede testificar, por ejemplo, el protestantismo en la España nacional-catolicista) que hay suficiente experiencia como para saber que nunca será bueno que la religión sea un elemento constituyente de un Estado, a lo que no debemos de renunciar nunca es a tener el derecho de que la sociedad civil sí que sea públicamente religiosa. ¿Hemos dejado el mundo en manos de gente sin escrúpulos ni temor de Dios, y callamos, y nos encerramos en casa, por miedo a ser nosotros tildados de fundamentalistas? ¿En base a qué ética podemos denunciar las injusticias sociales? Nosotros sólo lo podemos hacer en base a la que se deriva del Evangelio. Porque, dadme una ética natural y os demostraré lo que os venga en gana. Recordemos que ya con la Grecia y la Roma antiguas, el sincretismo era entonces y sigue siendo ahora la herramienta de control de los poderes políticos, para fomentar un teísmo que lleve al relativismo finalmente ateo, y desfundamentar toda autoridad ajena a ellos; incluso los judíos tenían esto claro ante la romanización y la helenización que se le vino encima.

No se trata de ser moralistas ni de querer moralizar el mundo, sino de volver a recuperar la confianza en que el nuestro es un Dios al cual le debemos responder y seguir no únicamente como individuos, sino también como pueblo.

Hace unos meses, cuando hablaba en la mesa con la familia sobre los signos públicos de un cristiano, descubrí que mi sobrino se pensaba que hacer el signo de la cruz (persignarse) quería decir que habías marcado un gol. Hace muchos meses, hace muchos años, que no veo ninguna mesa de un restaurante en donde sus comensales, antes de iniciar la comida, la bendigan.
Y quien no quiera ver que estamos fallando como pueblo en cuanto faltamos a nuestro testimonio público del Cristo, se está refugiando en consuelos teológicos sobre una supuesta purificación de la fe: no se trata de liberarse de la religión sino de liberarse de la vergüenza de ser cristianos públicos, es decir, no querer moralizar el mundo sino evangelizarlo.
¡Sin complejos!


Enric Ainsa i Puig

El presente artículo, se publicó originalmente en catalán en "El Butlletí" de la Església Protestant de Barcelona – Centre, nº 1415 de 20 de juliol de 2014. La traducción al castellano es del autor.

viernes, 18 de julio de 2014

¿POR QUÉ NOS CONGREGAMOS?

No puedo responder por ti. A veces ni yo misma sé por qué necesito venir al Culto, o por qué sin ningún motivo mi corazón anhela vuestra compañía.
Sólo sé que soy una pequeña parte de la gran obra del Señor.
Veo el mundo con mis ojos, lo interpreto con mi mente, lo siento con mi corazón. Dios me habla de manera única e irrepetible y con un lenguaje que nos es propio. Cada día a través de Su Palabra y de Su Obra siento Su Amor sobre mí y como se extiende sobre toda Su Creación.
Hoy estoy contigo, que te has congregado aquí, junto a mí para cantar Alabanzas. Ves el mundo con tus ojos, lo interpretas con tu mente, lo sientes con tu corazón. Dios te habla de manera única e irrepetible y con un lenguaje que os es propio. Cada día a través de Su Palabra y de Su Obra sientes Su Amor sobre ti y como se extiende sobre toda Su Creación.
Y entonces juntos somos un pequeño milagro, yo puedo ver a Dios con tus ojos y tú corazón, atisbar Su Luz en ti y como esa Luz brilla y complementa mi Luz. Oigo por tus labios Sus Palabras y aunque son distintas tienen el mismo Mensaje y Significado y aprendo que si te presto mi atención mi corazón canta de alegría porque como en una orquesta todos jugamos un papel fundamental para interpretar una Sinfonía, una bella música creada por Dios y dirigida por Cristo y en la que es el Espíritu el que guía nuestra interpretación.
No sé por qué nos congregamos, no sé por qué nos reunimos. Sólo sé que muchas veces sólo quiero interpretar una Sinfonía y necesito escuchar a los demás Instrumentos.
Erika Aguerri